Considerado uno de los intelectuales más influyentes de la historia de la humanidad, Santo Tomás de Aquino es Doctor de la Iglesia y el mayor exponente de la filosofía escolástica. Nacido en el castillo de Roccasecca, Italia, mostró desde pequeño una aguda inteligencia y un profundo amor por Dios. Ingresó en la Orden de Predicadores contra la voluntad inicial de su familia, que esperaba para él una carrera eclesiástica aristocrática.
Tomás estudió con los mejores maestros de su época, especialmente San Alberto Magno. Su capacidad para integrar la razón humana con la fe cristiana revolucionó la teología. Su obra más famosa, la Suma Teológica, es una síntesis monumental del pensamiento cristiano que sigue siendo referencia obligatoria en universidades y seminarios.
Su vida fue tan humilde como brillante. Era silencioso, devoto y profundamente contemplativo. Sus experiencias místicas marcaron los últimos años de su existencia, y después de una visión que lo dejó sobrecogido afirmó que todo lo que había escrito era "paja" en comparación con lo que había visto de Dios.
Murió en 1274 camino al Concilio de Lyon. Fue canonizado en 1323 y declarado Doctor de la Iglesia en 1567. Su patronazgo sobre estudiantes, teólogos y universidades manifiesta la esencia dominicana: "La búsqueda de la verdad a través del estudio iluminado por la fe."